En México, el 20 de noviembre es más que un día común, ya que la Ley Federal del Trabajo lo considera festivo y de descanso obligatorio. Esta fecha, que conmemora el inicio de la Revolución Mexicana, permite a los trabajadores disfrutar de un día libre.
La legislación, plasmada en el artículo 75 de la LFT, garantiza a los empleados el derecho a recibir un salario doble si, por alguna razón, se les requiere trabajar en este día festivo. Es una oportunidad para descansar y reflexionar sobre el impacto histórico de la Revolución Mexicana, que comenzó en 1910 con el llamado a la acción de Francisco I. Madero mediante el Plan de San Luis.
Esta celebración no solo destaca un episodio significativo en la historia de México, sino que también representa la lucha por un cambio político que culminó con la promulgación de la Constitución de 1917, marcando un hito importante en la evolución del país.



