La vicepresidenta venezolana, Delcy Rodríguez, rechazó lo que considera un «chantaje indebido» por parte de Estados Unidos, tras la reactivación de sanciones a la industria petrolera del país. En respuesta, Rodríguez anunció la suspensión de cualquier forma de cooperación, incluyendo los vuelos de repatriación de migrantes venezolanos, a partir del 13 de febrero. La vicepresidenta afirmó que este intento de afectar la industria del petróleo no detendrá los esfuerzos de Venezuela por recuperar su economía de manera autónoma.
El portavoz del Departamento de Estado de EE. UU., Matthew Miller, comunicó la revocación del alivio de sanciones al sector del oro venezolano como respuesta a acciones «antidemocráticas» del gobierno de Nicolás Maduro. Miller señaló que el alivio para los sectores de petróleo y gas se renovará en abril solo si el gobierno de Maduro cumple con sus compromisos. Anteriormente, la Casa Blanca había advertido al gobierno venezolano sobre la necesidad de cumplir acuerdos con la oposición, estableciendo un plazo hasta abril.
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En octubre pasado, Venezuela inició vuelos de repatriación desde Estados Unidos como parte de un acuerdo bilateral. Sin embargo, el gobierno estadounidense vincula la reactivación de sanciones a la inhabilitación de María Corina Machado para ejercer cargos públicos por 15 años. La suspensión de vuelos, como represalia, podría afectar el acuerdo bilateral alcanzado en octubre, según las declaraciones de Rodríguez. La Casa Blanca había advertido que la falta de cumplimiento de compromisos podría resultar en nuevas sanciones.



