Este jueves, el Gobierno federal declaró el cese de la emergencia en Acapulco y Coyuca de Benítez, Guerrero, luego del paso del huracán Otis. La situación de emergencia fue declarada el 26 de octubre debido a lluvias intensas y fuertes vientos en ambos municipios.
Según el decreto publicado en el Diario Oficial de la Federación, la decisión se tomó después de estabilizar las condiciones de emergencia en consulta con las autoridades competentes. Aunque esta medida representa un alivio, se mantiene el estado de desastre natural, decretado en 47 municipios guerrerenses el 2 de noviembre, facilitando el acceso a recursos federales.
A pesar de los esfuerzos de reconstrucción, Acapulco enfrenta daños en más de 20 mil viviendas y diversas infraestructuras, mientras que Coyuca de Benítez registra la pérdida de más de 40 vidas y daños en más de 10 mil hogares. Las autoridades locales han iniciado los trabajos de rehabilitación para recuperar las áreas afectadas por el huracán.



