El fin de semana pasado dejó tras de sí una trágica disputa en Texcaltitlán, Estado de México, con un saldo de 14 fallecidos en un enfrentamiento entre habitantes y supuestos extorsionadores.
Ante esta situación, el presidente Andrés Manuel López Obrador, se pronunció indicando que se está llevando a cabo una minuciosa investigación.
Con el propósito de restablecer la seguridad en la región afectada, el mandatario anunció el despliegue de aproximadamente 600 efectivos de la Secretaría de la Defensa Nacional y la Guardia Nacional.
López Obrador, visiblemente consternado, evitó profundizar en los pormenores del conflicto, instando a esperar hasta mañana para recibir un informe más completo, aunque sugirió que todo apunta a un caso de extorsión.
El primer mandatario anticipó que se proporcionarán detalles adicionales sobre los trágicos eventos ocurridos, destacando que se trató de un enfrentamiento entre la comunidad local y una banda delictiva dedicada, al parecer, a prácticas extorsivas.
La medida busca no sólo esclarecer los hechos sino también restablecer la confianza y la tranquilidad en la zona afectada.



