El 21 de julio, una mujer llamó a su madre para decirle que estaba en problemas y no podría regresar a casa. Dos días después, la madre recibió información de que su hija se encontraba en una vivienda en la calle Madrid, en Tijuana. Decidió ir a buscarla.
El 23 de julio, poco después de la 1:00 pm, la madre llegó a la calle Madrid en la colonia Altamira Sur, Delegación Centro. Buscaba a su hija Sonia, de 37 años y originaria de San Diego. Tristemente, encontró a su hija amordazada y con un disparo en el cráneo.
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La madre había estado buscando a su hija durante cuatro días. Finalmente, la encontró sin vida junto a dos hombres en una casa de la colonia Altamira. La Fiscalía General del Estado (FGE) informó que las víctimas estaban amordazadas, atadas de manos y con un disparo en la cabeza.
La mujer fue identificada como Sonia Johana Vivas, de 37 años, y de origen estadounidense. Por la rigidez de los cuerpos, se cree que las víctimas llevaban al menos dos días sin vida. Los vecinos informaron a las autoridades que no escucharon nada extraño en los últimos días.
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La casa donde se encontraron los cuerpos parecía deshabitada. Tenía varios muebles y basura en el patio. Según los vecinos, el lugar era un punto de reunión para personas que consumían estupefacientes.
Con estos crímenes, el número de homicidios en Tijuana supera los mil 50 en lo que va del año.



