El secretario de gobierno de Tijuana, Miguel Ángel Bujanda, ha sido vinculado a situaciones comprometedoras por parte de UNO A.C., al compra una casa valuada en un millón de dólares, generando interrogantes sobre la congruencia de esta adquisición con su salario como funcionario público y lo vinculan con el denominado «Cártel Inmobiliario de Tijuana».
La investigación de Organizaciones Civiles y Sociales de Baja California (UNO A.C.) ha llevado a la solicitud de una investigación oficial sobre posibles desvíos de fondos en beneficio de altos funcionarios del Ayuntamiento de Tijuana, liderado por la alcaldesa Monserrat Caballero Ramírez. Bujanda es señalado directamente como partícipe en actos que afectan directamente las finanzas públicas.
En la mira pública por ser el hombre de confianza del exgobernador Kiko Vega, Bujanda también enfrenta acusaciones de liderar un «cartel inmobiliario» que, según denuncias, busca beneficios a cambio de otorgar permisos de uso de suelo en áreas exclusivas de Tijuana.
UNO A.C. ha documentado la compra de la nueva residencia de Bujanda en el fraccionamiento exclusivo Cumbres de Juárez, valuada en un millón de dólares; la organización afirma que Jorge Figueroa Barrozo actuó como prestanombres y operador financiero facilitando la operación y brindándole acceso a un nivel de vida lujoso, en línea con otros altos funcionarios del Ayuntamiento de Tijuana.



