Cuando pensamos en comida mexicana, los burritos son uno de los primeros platillos que vienen a la mente. Sin embargo, este icónico alimento tiene un origen más complejo y sorprendente de lo que muchos creen. Aunque es comúnmente asociado con nuestro país, los burritos nacieron en realidad en el crisol cultural de la frontera entre Estados Unidos y México, como parte de la cocina Tex-Mex.
El término “Tex-Mex” se refiere a una mezcla culinaria que combina ingredientes y técnicas mexicanas con influencias de la cocina estadounidense, particularmente de Texas. Los burritos, en su forma moderna, surgieron en este contexto durante el siglo XX, cuando los migrantes mexicanos en Texas comenzaron a adaptar sus comidas tradicionales a los ingredientes disponibles al norte de la frontera.
El burrito, como lo conocemos hoy, consiste en una tortilla de harina rellena de diversos ingredientes, que pueden incluir carne, frijoles, queso y otros elementos que varían según la región y el gusto personal. Se dice que el nombre “burrito” se originó debido a que, al enrollar la tortilla, se asemejaba a las alforjas que se colocaban en los burros.
A pesar de su origen en la frontera, el burrito ha sido adoptado y adaptado en distintas regiones de México, especialmente en el norte del país, donde han hecho suyo este platillo, incorporando ingredientes locales y dándole su propio giro.
En las Bajas Californias se han popularizado versiones con ingredientes típicos del mar, como el pescado a la parrilla o los camarones, a los que se les añade una salsa de aguacate. En cambio, en estados con gran tradición ganadera, como Sonora o Coahuila, destaca la carne, que se cocina a la parrilla. Algunos los preparan más elaborados que otros o los acompañan con productos como nopales, queso y frijoles.
Para cerrar con broche de oro, aquí te comparto una receta para preparar un delicioso burrito al estilo Monclova:
Ingredientes:
- 2 tortillas de harina grandes
- 250 g de carne de res (puede ser bistec de res, arrachera o falda)
- 1 chorizo (opcional)
- 1 papa mediana, cocida y cortada en cubos pequeños (opcional)
- Sal, pimienta y ajo en polvo al gusto
- 1 chile poblano, asado, pelado y cortado en tiras (opcional)
- Salsa al gusto
- 1 cebolla pequeña, finamente picada
- 1 ramita de cilantro, finamente picada
- Limón para aderezar
- Aceite vegetal para cocinar
Instrucciones:
- Preparar la carne asada:
- Sazona la carne de res con sal, pimienta y ajo en polvo al gusto.
- Cocina la carne en una parrilla o sartén hasta que esté bien cocida y tenga un ligero dorado por fuera. Puedes cortar la carne en tiras finas antes de cocinarla o después, según tu gusto.
- Si decides añadir chorizo, cocínalo en una sartén separada hasta que esté bien dorado y suelte su grasa.
- Preparar los ingredientes opcionales:
- Si usas papas, sofríelas en un poco de aceite vegetal hasta que estén doradas.
- Asa el chile poblano directamente sobre el fuego o en un comal hasta que la piel esté quemada. Colócalo en una bolsa de plástico para que sude y luego pélalo, retirando las semillas. Córtalo en tiras.
- Ensamblar el burrito:
- Calienta las tortillas de harina en un comal o sartén para que sean fáciles de enrollar.
- Coloca una porción de carne asada en el centro de cada tortilla.
- Añade chorizo, papas doradas y tiras de chile poblano.
- Espolvorea la cebolla y el cilantro picados sobre los ingredientes.
- Agrega salsa al gusto y un chorrito de jugo de limón para darle un toque fresco.
- Enrollar el burrito:
- Dobla los lados de la tortilla hacia el centro y luego enrolla desde un extremo hacia el otro, asegurándote de que quede bien cerrado.
- Servir:
- Sirve caliente, acompañado de más salsa o con un poco de guacamole al lado.



