El primer ministro británico, Keir Starmer, y el presidente de Francia, Emmanuel Macron, se unieron a las críticas de Olaf Scholz contra Elon Musk. Estos comentarios surgen después de las recientes declaraciones de Musk sobre la política interna europea.
Starmer condenó las palabras de Musk, especialmente después de que este cuestionara la gestión del caso de explotación sexual en Reino Unido. Musk, quien es dueño de la red social X, atacó a Starmer por su tiempo al frente de la fiscalía británica (CPS) durante un caso en el que más de mil 500 niñas fueron víctimas.
TE PUEDE INTERESAR: Exboina Verde del Ejército fallece en explosión de Cybertruck con explosivos en Las Vegas
Musk también acusó a Starmer de no haber actuado adecuadamente para prevenir el abuso. Starmer, por su parte, defendió su gestión, destacando que abrió investigaciones y presentó acusaciones contra una red de explotación. Aunque evitó mencionar directamente a Musk, dijo que algunas críticas cruzaron un límite y rechazó lo que describió como “veneno de la extrema derecha”.
Este fin de semana, Musk volvió a atacar a Starmer, acusándolo de ignorar las solicitudes de ayuda de las víctimas. Además, Musk pidió la liberación de Tommy Robinson, un activista de ultraderecha británico condenado recientemente por desacatar una orden judicial.
TE PUEDE INTERESAR: Justin Trudeau renuncia como primer ministro de Canadá: ¿Qué sigue?
Por su parte, Macron también se refirió a Musk, expresando su sorpresa ante el apoyo de Musk a movimientos de extrema derecha en Europa, especialmente en Alemania. En un discurso a los embajadores franceses, Macron dijo que nunca habría imaginado que el dueño de una gran red social apoyaría a una “internacional reaccionaria” y se involucraría en elecciones extranjeras.



