El Tribunal Constitucional de Bolivia ha vetado la reelección indefinida y descalificado a Evo Morales como candidato presidencial en 2025. La sentencia, emitida el sábado, considera que limitar la repostulación es crucial para evitar la perpetuación en el poder. Este cambio revierte una decisión previa de 2017 que consideraba la reelección como un «derecho humano». Según el fallo, presidente y vicepresidente no podrán ejercer más de dos mandatos, de forma continua o discontinua.
Evo Morales, expresidente de 2006 a 2019, renunció en medio de acusaciones de fraude electoral en 2019, permitiendo a Jeanine Áñez asumir la presidencia. La sentencia, inapelable, prohíbe a Morales postularse en 2025. Morales, en desacuerdo, denuncia una supuesta alianza entre el gobierno actual y la CIA para eliminarlo políticamente. La resolución del Tribunal se basa en una revisión de criterios de la Corte Interamericana de Derechos Humanos que excluye la reelección como derecho humano.
La abogada María Renée Soruco destaca que permitir la reelección previamente fue una violación constitucional. Mientras tanto, la facción que respalda a Morales advierte con acciones de «defensa» y espera la reacción del Tribunal Supremo Electoral. La oposición celebra el fallo como una restauración del orden constitucional, aunque critica la previa aprobación del Tribunal a la candidatura de Morales.



