Ninguno de los nueve aspirantes logró obtener las 961 mil 405 firmas requeridas, por lo que quedaron excluidos de la contienda presidencial al no alcanzar el respaldo ciudadano necesario antes del plazo.
A pesar de las expectativas, los requisitos legales considerados excesivos por algunos expertos obstaculizaron el camino de los aspirantes.
De acuerdo con el último reporte del INE, publicado el 1 de enero, los candidatos más avanzados fueron Eduardo Verástegui, con 14.47% de las firmas necesarias, seguido de Ulises Ruiz, exgobernador de Oaxaca, quien sólo alcanzó 6.22% de los apoyos para registrarse como candidato, mientras que los otros siete aspirantes reunieron menos de 500 firmas.
La baja participación ciudadana y el declive de esta figura, que comenzó a desvanecerse en 2018, plantean la necesidad de una revisión y reforma del proceso para definir candidaturas independientes en el futuro.



