Una prueba de ADN será uno de los principales elementos periciales en la investigación iniciada por la Fiscalía General de Justicia de Tamaulipas tras el embarazo de una niña de 11 años, quien fue atendida en un hospital de Matamoros.
La menor, quien presentaba aproximadamente cinco meses de gestación, fue trasladada para recibir atención médica luego de que vecinos alertaran a las autoridades mediante una llamada al número de emergencias 911.
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La Fiscalía ya cuenta con muestras genéticas que serán analizadas y comparadas con las de personas consideradas dentro de las distintas líneas de investigación, con el objetivo de establecer la filiación biológica y aportar elementos para esclarecer lo ocurrido.
Entre las personas mencionadas durante las indagatorias se encuentra el padrastro de la menor, identificado como Sirenio, además de otros familiares. Sin embargo, hasta el momento ninguna autoridad judicial ha determinado responsabilidad penal contra alguno de ellos.
El padrastro ha rechazado públicamente cualquier participación en los hechos.
Tras el reporte, el Sistema DIF Matamoros intervino y se activaron los protocolos correspondientes para salvaguardar a la menor. Posteriormente, fue ingresada al Hospital General de Zona número 13 del IMSS, donde los médicos confirmaron el embarazo.
La niña fue sometida posteriormente a una interrupción del embarazo mediante un procedimiento en el que participaron personal del IMSS, la Fiscalía y la madre de la menor.
Después de la intervención, la niña permanece hospitalizada y su estado de salud fue reportado como estable.
La custodia quedó bajo responsabilidad del DIF, institución que continuará brindándole atención médica, psicológica y acompañamiento durante el desarrollo de la investigación.



