Nuevos detalles sobre el multihomicidio ocurrido en el exclusivo fraccionamiento Grand Viure, en Zona Esmeralda, Atizapán de Zaragoza, revelan la forma en que habrían sido sometidos Jonathan “Honas” Meléndez, su familia y una trabajadora doméstica antes de ser asesinados.
De acuerdo con información difundida por el periodista Osvaldo Müller, el único sobreviviente del ataque fue el hijo menor del músico, quien permaneció oculto durante aproximadamente cinco horas bajo una cobija para evitar ser localizado por el agresor.
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El periodista también señaló que Diego Sebastián “N”, detenido por su probable participación en los hechos, cuenta presuntamente con antecedentes relacionados con fraudes y estafas en el sector inmobiliario y de renta de propiedades.
Según lo expuesto, el hombre habría tenido anteriormente una posición económica privilegiada y se dedicaba a rentar inmuebles en lugares como Valle de Bravo y Acapulco. Pese a haber perdido parte de su patrimonio, habría continuado relacionándose con personas de un elevado nivel adquisitivo.
¿Cómo habría ocurrido el ataque?
La investigación apunta a que Diego Sebastián “N” habría utilizado la confianza que tenía con Jonathan Meléndez para ingresar al domicilio. Presuntamente, el objetivo era obtener una memoria o dispositivo que contendría contraseñas para acceder a activos digitales y criptomonedas.
De acuerdo con la reconstrucción difundida, el sospechoso habría sometido primero a la esposa embarazada de Jonathan, a su hija de tres años y a Aleyda Romero, trabajadora doméstica. También habría exigido controlar a la mascota de la familia para evitar que sus ladridos alertaran a otras personas.
Posteriormente, habría realizado una videollamada a Jonathan para informarle que tenía a su familia y exigirle que acudiera al domicilio.
El músico llegó al inmueble y, según el relato difundido, habría advertido a un amigo que si no regresaba en determinado tiempo debía solicitar ayuda a las autoridades.
Müller sostuvo que Jonathan fue obligado a presenciar el asesinato de sus familiares antes de ser privado de la vida. La versión señala que las víctimas fueron ejecutadas y que posteriormente el músico habría sido asesinado de un disparo en la cabeza.
El acompañante de Diego Sebastián, identificado como Gerardo “N”, también fue señalado como presunto partícipe. De acuerdo con el periodista, la Fiscalía habría establecido que tenía conocimiento del plan.
Señalan demora de la seguridad privada
Uno de los principales cuestionamientos surgidos tras el crimen está relacionado con la actuación de la seguridad privada del fraccionamiento.
Según el relato difundido, un amigo de Jonathan habría acudido con los vigilantes después de advertirles que había una persona armada dentro del inmueble y solicitarles que intervinieran. Sin embargo, presuntamente le respondieron que no podían subir.
Posteriormente habría acudido una patrulla municipal de Atizapán, pero desde el interior Jonathan habría indicado que no podía recibir a los agentes. Los policías se retiraron y, de acuerdo con la versión presentada, regresaron aproximadamente dos horas después, cuando ya habían ocurrido los asesinatos.
Müller consideró que una intervención oportuna de la seguridad privada pudo haber cambiado el desenlace.
El bebé también es considerado víctima
El caso podría tener implicaciones adicionales debido a que Ana Paula, esposa de Jonathan Meléndez, tenía cuatro meses de embarazo al momento del ataque.
El periodista señaló que, además de las cuatro personas asesinadas directamente, también se perdió la vida del bebé en gestación, por lo que la eventual condena contra los responsables podría alcanzar hasta 200 años de prisión, dependiendo de la clasificación jurídica de los hechos.



