La defensa de los profesionales de la salud acusados por la muerte de Diego Maradona comenzó a presentar sus primeros testigos, en una etapa del juicio enfocada en las decisiones médicas tomadas durante los últimos días del ídolo argentino.
El sociólogo Ignacio O’Donnell y el psicólogo Damián Barreiro, ambos especialistas en adicciones, declararon que el consumo de sustancias no constituye por sí solo una razón para ordenar una internación contra la voluntad del paciente. Ambos precisaron que sus opiniones fueron generales y que no analizaron directamente el expediente de Maradona.
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La discusión resulta clave debido a que la fiscalía sostiene que el exjugador debía haber sido internado en un hospital. Según los peritos de la acusación, durante las semanas previas a su fallecimiento presentó un deterioro que debió alertar al equipo médico.
Maradona había sido operado de un hematoma subdural el 3 de noviembre de 2020 y posteriormente permaneció en una casa de Tigre bajo internación domiciliaria. El 25 de noviembre fue hallado muerto en su habitación por un paro cardiorrespiratorio y edema pulmonar.
Carlos Díaz y otros seis profesionales enfrentan cargos por homicidio con dolo eventual, al considerar que pudieron prever que sus acciones u omisiones representarían un riesgo mortal. El juicio, iniciado en abril en San Isidro, podría finalizar en octubre.



