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Corte Suprema de EE.UU. rechaza apelación del presunto autor intelectual del 11-S y mantiene en suspenso el caso

Corte Suprema de EE.UU. rechaza apelación del presunto autor intelectual del 11-S y mantiene en suspenso el caso

La Corte Suprema de Estados Unidos rechazó este lunes un recurso presentado por Jalid Sheikh Mohammed, señalado como el presunto cerebro de los atentados terroristas del 11 de septiembre de 2001, y dos de sus coacusados. La petición buscaba restablecer un acuerdo de culpabilidad que fue anulado por un tribunal de apelaciones en julio de 2025, por lo que el proceso judicial continuará su curso.

La decisión mantiene el camino hacia un juicio ante un tribunal militar de la base estadounidense de Guantánamo, en Cuba, previsto para comenzar en junio de 2028. Mohammed y otros tres acusados —Walid ben Attash, Mustafá al Hawsawi y Ammar al Baluchi, también conocido como Ali Abdul Aziz Ali— enfrentan cargos relacionados con terrorismo y la muerte de cerca de 3 mil personas durante los ataques contra Estados Unidos.

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Mohammed, de origen paquistaní y criado en Kuwait, fue uno de los principales integrantes de Al Qaeda y colaborador de Osama bin Laden. Las autoridades lo capturaron en Pakistán en marzo de 2003. Desde entonces, el proceso contra él y los otros acusados ha permanecido estancado, en parte por las disputas sobre el uso de pruebas obtenidas durante interrogatorios en los que presuntamente fueron sometidos a tortura.

Uno de los principales obstáculos judiciales son las confesiones de Mohammed, quien pasó por prisiones secretas de la Agencia Central de Inteligencia (CIA), incluida una instalación en Polonia. Tras ser trasladado a Guantánamo en septiembre de 2006, también fue interrogado en la base militar. En agosto, la justicia militar estadounidense declaró inadmisibles sus confesiones, incluidas las realizadas ante interrogadores en 2007, debido a las circunstancias en que fueron obtenidas.

La controversia en torno al caso se intensificó en 2024, cuando los acuerdos de culpabilidad generaron fuertes reacciones durante la campaña presidencial estadounidense. Esos pactos habrían permitido a los acusados evitar la pena de muerte. Sin embargo, su anulación en julio de 2025 volvió a retrasar la resolución de uno de los procesos más relevantes derivados de los atentados del 11-S, que dejaron una profunda huella en la historia de Estados Unidos.

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