El Gobierno de Estados Unidos anunció este jueves nuevas sanciones económicas contra empresas relacionadas con los sectores petrolero, marítimo y tecnológico de Cuba, como parte de su estrategia para incrementar la presión sobre La Habana. Las medidas también alcanzan a Any Rodríguez Lastres, hija de Ania Guillermina Lastres Morera, presidenta del conglomerado militar Grupo de Administración Empresarial (GAESA), informó el Departamento de Estado.
Esta nueva ronda de restricciones incluye por primera vez a dos compañías chinas del sector electrónico: CEIEC y Beijing H&C Technologies. Washington las acusa de suministrar equipos de defensa y sistemas de seguridad al Gobierno cubano. Las autoridades estadounidenses señalaron que la élite gobernante de la isla concentra recursos energéticos y de transporte marítimo para beneficio propio, mientras la población enfrenta apagones, falta de combustible y dificultades económicas.
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Entre las siete empresas incluidas en la lista de sanciones figura Caroil, un operador de buques petroleros registrado en Chipre que cuenta con tres embarcaciones. También aparecen Tentacool, establecida en Panamá, Internacional Marítima y Petromarca, compañías relacionadas con el transporte de hidrocarburos. Según Washington, estas entidades forman parte de una red de intermediarios extranjeros que contribuye a mantener las operaciones económicas del Gobierno cubano.
De manera paralela, el Departamento del Tesoro estadounidense emitió una advertencia sobre posibles sanciones contra cualquier persona extranjera que participe o haya tenido actividades en los sectores electrónico, manufacturero, marítimo y tecnológico de la economía cubana. Las restricciones implican que las personas y empresas señaladas no podrán acceder al sistema financiero de Estados Unidos ni mantener relaciones comerciales con compañías estadounidenses. Además, los buques cisterna involucrados serán considerados bienes bloqueados.
Las nuevas medidas se producen en medio de una profunda crisis energética en Cuba, donde viven aproximadamente 9.4 millones de personas. Desde enero, Washington mantiene un bloqueo petrolero de facto que ha agravado los problemas de suministro y los prolongados cortes eléctricos. Actualmente, la isla apenas cubre una tercera parte de sus necesidades energéticas con producción propia. Por su parte, el secretario de Estado, Marco Rubio, ha acusado al Gobierno cubano de revender durante años el petróleo recibido de Venezuela y otros proveedores para obtener divisas.



