Ali al Quhom, miembro del buró político hutí, ha anunciado una «guerra abierta» entre su movimiento y la coalición naval liderada por Estados Unidos. Después de los bombardeos en Yemen, Al Quhom advierte sobre una batalla más amplia y sorprendente de lo que esperan EE. UU. y el Reino Unido.
En respuesta a los ataques aéreos, los hutíes están atacando enérgicamente a los acorazados estadounidenses y británicos en el mar Rojo, desencadenando lo que Al Quhom describe como «una guerra furiosa». La amenaza incluye ataques a sitios y bases militares de EE. UU. y el Reino Unido, anticipando acciones más significativas en el futuro.
Fuentes hutíes informan sobre el lanzamiento de misiles crucero y balísticos contra buques de guerra estadounidenses y británicos en el mar Rojo como represalia. Esta escalada de tensiones afecta la libertad de navegación, poniendo en riesgo al personal y generando impactos económicos importantes en el comercio marítimo global.
El presidente Biden ha condenado los ataques hutíes, resaltando que han impactado a más de 50 naciones y forzado la desviación de más de 2 mil barcos. Esto afecta significativamente el comercio mundial, especialmente en el mar Rojo, una vía crucial por donde transita una parte sustancial del comercio marítimo global.
Las tensiones en Yemen y el mar Rojo aumentan, y la respuesta de la coalición naval liderada por Estados Unidos se vuelve crucial para la estabilidad regional y la seguridad marítima global.



