El análisis de la NASA reveló que las temperaturas globales del año pasado estuvieron aproximadamente 1.2 grados Celsius por encima del promedio del período de referencia de 1951 a 1980, con seis meses estableciendo récords.
El administrador de la NASA, Bill Nelson, destacó la crisis climática evidenciada por condiciones meteorológicas extremas en todo el mundo, ya que Estados Unidos experimentó 25 catástrofes, cada una con daños superiores a mil millones de dólares.
La científica Marangelly Fuentes del Centro de Vuelo Espacial Goddard de la NASA subrayó que el aumento de fenómenos no preocupa tanto como la creciente destructividad de desastres naturales.
La NOAA respaldó los resultados del informe, destacando la excepcionalidad del calor registrado en 2023, con olas de calor afectaron diversas regiones del mundo, incluyendo América del Sur, Japón, Europa y Estados Unidos, donde tan solo en Phoenix, Arizona, se experimentó 31 días consecutivos con temperaturas superiores a 43.33 grados Celsius.
Cada mes de junio a diciembre estableció récords mundiales de temperatura, siendo julio el mes más cálido jamás registrado.
A pesar de la gravedad de la situación, Russell Vose de la NOAA expresó su pesar por las elevadas concentraciones de dióxido de carbono, subrayando la necesidad de abordar el crecimiento continuo del calor.
La científica Marangelly Fuentes mostró esperanza en el acuerdo de la COP28 para dejar atrás los combustibles fósiles, aunque señaló que las consecuencias se verán a lo largo de varios años.



