Maru Campos, la gobernadora de Chihuahua, afirmó enérgicamente que su gobierno impedirá que la 4T despoje al estado del agua de sus presas, debido a la posibilidad de que la federación abra las compuertas de la presa El Granero para transferir el agua a otras zonas.
Campos reiteró la firmeza de su administración en la defensa del agua chihuahuense, asegurando que no permitirá que el gobierno del presidente Andrés Manuel López Obrado, Morena o la 4T se lleven el recurso vital.
La sequía ha golpeado duramente a Chihuahua, afectando la capacidad de la presa El Granero, que se encuentra al 40%, por lo que la gobernadora resaltó la importancia de preservar el agua y recordó conflictos previos entre el gobierno federal y los agricultores locales.



