Los tatuajes han dejado de ser una práctica marginal para convertirse en una expresión cultural común en personas de todas las edades.
Mientras el cuerpo descansa, la mente sigue activa y soñando, aunque no siempre recordemos esas experiencias al despertar.
El miedo al abandono puede afectar profundamente las relaciones de pareja, incluso cuando no se reconoce de manera consciente.





