Una trama de incertidumbre envuelve las afirmaciones sobre dulces impregnados con fentanilo en escuelas de Sonora y Baja California. Lo que comenzó como informes de intoxicaciones en Sinaloa ahora se desdibuja en la nebulosa de las redes sociales.
En grupos de WhatsApp, se difunden imágenes de un pizarrón en Baja California, presentando un dulce Riesen etiquetado como contaminado con fentanilo. El mensaje adjunto, supuestamente proveniente de un empleado de la fiscalía, alerta sobre la venta de estos dulces en entornos escolares.
Sin embargo, las autoridades de Baja California desmintieron la publicación, calificándola como falsa. La Fiscalía General de Sonora, al recibir la información proveniente de Baja California, emitió una alerta similar desacreditando la veracidad del mensaje.
Riesen, el dulce señalado, es un producto de la marca Storck y ha sido vinculado previamente a un incidente de intoxicación infantil. El 18 de octubre, una niña de un año y medio
resultó intoxicada supuestamente después de consumir un dulce similar, que se sospechaba contenía metanfetamina.
No obstante, análisis posteriores al incidente revelaron la ausencia de sustancias ilícitas en el dulce. La investigación sigue en curso, y se informó que los padres de la menor dieron positivo a una sustancia sintética, aunque no se especifica cuál.
En este panorama de incertidumbre, la población se enfrenta a una maraña de información contradictoria, subrayando la necesidad de un análisis crítico para discernir entre la verdad y la especulación.



