En el último día de la tregua en Gaza, Israel y Hamás están inmersos en negociaciones para extender el acuerdo. Este pacto, facilitado por Catar y respaldado por Estados Unidos y Egipto, ha permitido la liberación de rehenes y prisioneros, así como el ingreso de ayuda humanitaria a la Franja de Gaza. Hamás expresó su deseo de prolongar la tregua más allá de los cuatro días iniciales, con el objetivo de ampliar la liberación de prisioneros, según lo estipulado en el acuerdo.
En virtud de este pacto, 39 rehenes y 117 prisioneros palestinos han sido liberados, y otros 24 rehenes, principalmente tailandeses que trabajaban en Israel, fueron liberados fuera del acuerdo. Las conversaciones también contemplan la opción de extender la tregua para liberar diariamente a un grupo de rehenes a cambio de prisioneros palestinos en Israel.
El presidente estadounidense, Joe Biden, aboga por la continuación de la tregua para asegurar más liberaciones y asistencia humanitaria. En contraste, el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, adopta una posición ambigua al enfocarse en la liberación planificada de rehenes y reiterar su compromiso de eliminar a Hamás después de que finalice el acuerdo.



