La incansable batalla de Estados Unidos contra el narcotráfico da un nuevo giro al sancionar, el 6 de diciembre, a la red de los Beltrán Leyva, liderada por los descendientes de Alberto Beltrán Leyva y los allegados a Rafael Caro Quintero.
Las sanciones, anunciadas por la secretaria del Tesoro, Janet L. Yellen, alcanzan a 15 individuos y dos empresas vinculadas al cartel, reconocido por su participación en el comercio de drogas, incluido el fentanilo.
Este movimiento es parte de los esfuerzos estadounidenses para interrumpir los flujos financieros de cárteles como los de los Beltrán Leyva, Sinaloa y Jalisco.
La nueva generación del cartel, encabezada por Oscar Manuel Gastelum Iribe, Fausto Isidro Meza Flores y Pedro Inzunza Noriega, lleva a cabo operaciones de narcotráfico desde Sudamérica hasta México y Estados Unidos.
El Departamento del Tesoro resalta el rol de Gastelum Iribe en el transporte de drogas desde diversos países hacia estados mexicanos, para su posterior distribución en varios estados de la Unión Americana.
En contrapartida, Inzunza Noriega desempeña una función crucial en el tráfico de cargamentos marítimos de cocaína y en la administración de las fuentes de suministro de la droga.
La red también incorpora a José Gil Caro Quintero, primo de Caro Quintero, enfrentando cargos federales por tráfico de drogas en EE. UU., y a Oscar Pulido Díaz, un abogado que facilita operaciones de tráfico y pagos de extorsiones. Además, Ricardo Estevez Colmenares, jefe de plaza en Oaxaca, es buscado por Estados Unidos por narcotráfico, mientras que Mario Germán y Alberto Beltrán Araujo enfrentan cargos federales en ese pais por sus actividades delictivas.



