El martes 19 de diciembre, las autoridades estadounidenses informaron un sorprendente cruce ilegal de 4,039 personas desde Piedras Negras a Eagle Pass en 24 horas. Este aumento sin precedentes pone de manifiesto la severidad de la crisis migratoria, generando caos en las fronteras México-Estados Unidos y afectando negativamente la economía con el cierre parcial de puentes internacionales y la suspensión de operaciones ferroviarias.
La afluencia continua de migrantes hacia Piedras Negras persiste, con muchos buscando ingresar ilegalmente a Estados Unidos a través del río Bravo hacia Eagle Pass. Después de cruzar, son detenidos y concentrados bajo el Puente Internacional Dos, en espera de ser trasladados al centro de procesamiento.
El registro anterior más alto fue de 3,200 personas en un solo día a principios de diciembre. Ante las pérdidas económicas diarias de alrededor de 100 millones de dólares, el gobierno de Estados Unidos decidió reabrir los cruces fronterizos ferroviarios en Eagle Pass y El Paso, Texas, que se cerraron debido al aumento del tráfico de migrantes a través del tren.



