Jorge Glas, exvicepresidente ecuatoriano bajo investigación por peculado en el caso de reconstrucción de Manabí post terremoto, ha solicitado asilo en México, según su abogado Eduardo Franco. La embajada mexicana en Quito le brinda refugio, argumentando la necesidad de proteger su vida.
La fiscal Diana Salazar, encargada del caso, insiste en que Glas debe presentarse ante la Fiscalía, aunque no existe una orden de detención. La solicitud de asilo se percibe como un intento de salvaguardar la integridad física del exvicepresidente, según Franco, quien alerta sobre la peligrosidad de las cárceles ecuatorianas, afectadas por la violencia del narcotráfico.
Glas, previamente condenado a seis años por corrupción relacionada con Odebrecht, obtuvo libertad condicional en 2022. La ministra de Gobierno, Mónica Palencia, ha tomado medidas de seguridad alrededor de la embajada mexicana en Quito. El Parlamento ecuatoriano no logró los votos necesarios para autorizar el enjuiciamiento penal de Glas, cuya situación jurídica será decidida por la Corte Nacional de Justicia.



