Las fuerzas de seguridad en Tijuana, Baja California, lograron un importante golpe contra el crimen organizado al desmantelar un considerable arsenal vinculado al cártel de los Arellano Félix.
El presunto propietario, Edwin Huerta, conocido como «El Flaquito», sigue en paradero desconocido, pero su influencia delictiva ha sido fuertemente afectada.
La acción coordinada, encabezada por la Secretaría de la Defensa Nacional, la Guardia Nacional y el Ejército mexicano, contó con el respaldo de la Fiscalía General de Estado.
El operativo tuvo lugar en una residencia de la colonia Chapultepec Este, previamente identificada como un centro de operaciones ilícitas.
La Guardia Nacional y el Ejército establecieron un perímetro de seguridad mientras los agentes de la Fiscalía ejecutaron la orden técnica de investigación.
El domicilio, supuestamente habitado por Huerta, reveló un impresionante arsenal que incluía armas de fuego de diversos tipos y cantidades sustanciales de droga.
La información previa, que apuntaba a actividades delictivas en la ubicación, fue confirmada durante el operativo, destacando la efectividad de la inteligencia y la acción coordinada de las fuerzas de seguridad.
Huerta Nuño, señalado como el dueño de las armas, está vinculado a agentes de diversas corporaciones en un intento de robo de droga al cártel rival de Sinaloa, un hecho que ya ha cobrado la vida de al menos cinco policías, según fuentes oficiales.
El arsenal y la droga confiscados han sido entregados a las autoridades para las investigaciones correspondientes, subrayando el compromiso continuo en la lucha contra el crimen organizado en la región.



