En un desgarrador informe, el Ministerio de Salud de la Franja de Gaza, gobernada por Hamás, reveló el domingo que la escalada militar israelí ha cobrado la vida de 20 mil 424 palestinos desde el comienzo de la guerra el 7 de octubre.
Este devastador balance incluye 166 muertes en las últimas 24 horas, junto con 54 mil 36 heridos. A pesar de los llamados internacionales para proteger a los civiles, el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, afirmó que la guerra será prolongada hasta la eliminación de Hamás y la restauración completa de la seguridad en la región.
La crisis se desató después de un ataque de Hamás en el sur de Israel, que resultó en la trágica pérdida de aproximadamente mil 140 vidas, en su mayoría civiles.
En respuesta, Israel lanzó una ofensiva terrestre y aérea con el objetivo de «aniquilar» a Hamás. Aunque las operaciones terrestres inicialmente se concentraron en el norte de la Franja, ahora se intensifican en el sur, donde se refugian miles de civiles. Jan Yunis, el lugar de nacimiento del líder de Hamás, Yahya Sinwar, es el nuevo foco de las operaciones.
A nivel internacional, se aprobó una resolución en el Consejo de Seguridad de la ONU, solicitando a Israel que permita el envío inmediato y seguro de ayuda vital a Gaza a gran escala.
Sin embargo, algunos residentes gazatíes critican esta medida, argumentando que refuerza la decisión de Israel de continuar la guerra en lugar de buscar un cese el fuego. La resolución, que evitó el término «alto el fuego», busca crear las condiciones para un cese duradero de las hostilidades.



