En un ataque aéreo en las afueras de Damasco, la capital siria, Israel eliminó a Sayyed Razi Mousavi, un destacado asesor de la Guardia Revolucionaria iraní encargado de coordinar la alianza militar entre Siria e Irán.
El portavoz de las Fuerzas de Defensa de Israel, contralmirante Daniel Hagari, no confirmó ni negó la acción, afirmando que el ejército israelí protege los intereses de seguridad de Israel. La televisión estatal iraní interrumpió su programación para informar sobre la muerte de Mousavi, destacándolo como uno de los asesores más antiguos de la Guardia en Siria y un cercano colaborador de Qassem Soleimani.
El presidente iraní, Ebrahim Raisi, señaló que la muerte de Mousavi refleja la debilidad de Israel, prometiendo que el país «sin duda pagará el precio». La Guardia Revolucionaria emitió un comunicado amenazador, asegurando que Israel pagará por este «crimen», mientras que el portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores iraní advirtió que la nación islámica se reserva el derecho de tomar medidas necesarias en respuesta.



