En la noche del martes 26 de diciembre, México será testigo de la última Luna llena de 2023, conocida como la «Luna Fría», marcando el cierre anual con un espectáculo celestial en pleno invierno. Este fenómeno, según el Instituto Nacional de Astrofísica, Óptica y Electrónica (INAOE) y Star Walk, se presentará con una distancia geocéntrica de 390,860 kilómetros y un tamaño angular de 30.5 minutos de arco.
La observación a simple vista será posible desde el ocaso hasta la noche, ofreciendo a los habitantes del hemisferio norte, inmersos en las largas noches invernales, una oportunidad extendida para admirar la Luna en su máxima expresión. Sin embargo, la visibilidad estará sujeta a las condiciones climáticas, ya que la presencia de nubes podría obstaculizar la apreciación directa de este fenómeno.
El nombre «Luna Fría» se atribuye al frío característico de diciembre, según el portal Time and Date, recordando antiguas tradiciones que vinculan las lunas llenas con las bajas temperaturas y la oscuridad de la temporada. Los nombres históricos anglosajones para la Luna llena de diciembre incluyen «Luna antes de Yule» y «Luna larga nocturna», relacionados con el solsticio de invierno y la festividad antigua de Yule. También se le conoce como «Luna de Roble» en la tradición celta. La siguiente Luna llena, llamada «Luna de Lobo», está programada para el 25 de enero de 2024.



