En un contundente rechazo a las políticas del presidente Javier Milei, la Confederación General del Trabajo (CGT), la principal central obrera argentina, convocó a una huelga general y movilización hacia el Congreso Nacional el 24 de enero. Este llamado se enmarca en un extenso «plan de lucha» que incluye acciones judiciales, reuniones con legisladores y otras centrales sindicales.
El comunicado de la CGT subrayó la oposición a medidas recientes del gobierno, como un decreto y un proyecto de ley, que buscan la eliminación de normas laborales, la privatización de empresas estatales y modificaciones al Código Civil y Comercial. Además, el proyecto de ley propone declarar la emergencia económica y otorgar al Ejecutivo poderes legislativos hasta fines de 2025, con la posibilidad de extenderlos dos años más.
El presidente, en su línea de reducir el Estado y eliminar el déficit fiscal, se encuentra enfrentando una ola de manifestaciones desde el anuncio de estas medidas. La aprobación de las normativas presidenciales podría toparse con obstáculos en el Congreso, ya que el partido oficial, La Libertad Avanza, no cuenta con mayoría en ambas cámaras legislativas.



