En un reciente discurso, Kim Jong Un, líder de Corea del Norte, urgó a su partido a intensificar los preparativos para la guerra, abordando áreas cruciales como el programa nuclear y la defensa civil.
Estas declaraciones se producen después de sus previas advertencias sobre un posible ataque nuclear en respuesta a provocaciones.
Durante la reunión del Partido de los Trabajadores de Corea, Kim hizo hincapié en la necesidad de acelerar los preparativos bélicos en distintos sectores, incluyendo armas nucleares y defensa civil.
Según la agencia oficial KCNA, el líder norcoreano percibe que la situación militar en la península coreana ha alcanzado niveles «extremos» debido a las confrontaciones sin precedentes con Washington.
En respuesta a estas tensiones, Corea del Sur, Japón y Estados Unidos han fortalecido su cooperación militar a lo largo de 2023.
Pyongyang interpreta el despliegue de armas estratégicas, como los bombarderos B-52, como provocaciones deliberadas de Estados Unidos, aumentando el riesgo de un conflicto nuclear.
Kim Jong Un caracterizó el año 2023 como un «año de gran cambio» para su país, marcado por victorias notables, según sus afirmaciones.
Mientras tanto, el Organismo Internacional de Energía Atómica expresó su inquietud por la aparente operación de un segundo reactor nuclear en Yongbyon.
Con miras a 2024, hay especulaciones sobre la posible movilización de armas nucleares tácticas cerca de la frontera con el Sur por parte de Corea del Norte.
Según el experto Ahn Chan-il, esta medida buscaría ejercer una «fuerte presión» sobre Corea del Sur y Estados Unidos, manteniendo al mismo tiempo estrechas relaciones con Rusia y China.



