El presidente Andrés Manuel López Obrador, denunció el calificativo de «fanatismo conservador» dirigido hacia las vacunas Abdala y Sputnik V en contraste con las opciones de Pfizer y Moderna disponibles en el ámbito privado.
El mandatario, aludiendo a episodios anteriores de resistencia a las gasolineras extranjeras, catalogó este comportamiento como un intento de manipulación mediática.
López Obrador respaldó la efectividad de la vacuna cubana Abdala, compartiendo su experiencia personal al afirmar que se vacunó con ella sin sufrir efectos secundarios.
Hizo hincapié en que la percepción de superioridad de las vacunas extranjeras es infundada y acusó a los medios de comunicación de tergiversar la realidad.
El presidente también abordó la alta demanda en farmacias y hospitales privados, argumentando que la población reconoció que la vacuna cubana generaba resultados equiparables a las opciones extranjeras, además de ser gratuita.
Subrayó la importancia de evaluar la eficacia de las vacunas de manera objetiva, desprovista de prejuicios infundados.



