La Ley SB4, que autoriza la deportación de presuntos infractores migratorios desde 2024, enfrenta una contundente oposición del senador Ricardo Monreal Ávila, representante de Morena. Monreal condena la normativa como «regresiva, inapropiada y criminal», manifestando en redes sociales su rechazo a la creciente criminalización de la migración en la frontera con México.
El legislador señala las leyes promulgadas por el gobernador Greg Abbott desde diciembre, que asignan cuantiosos fondos para reforzar la vigilancia fronteriza y construir infraestructuras antiinmigrantes. Monreal alerta sobre la violación de derechos humanos que implica esta medida, a pesar de su supuesto propósito de frenar la migración.
La nueva legislación texana convierte en delito penal la entrada ilegal a Texas desde naciones extranjeras, imponiendo hasta 20 años de prisión por intentos reiterados. Monreal destaca la inmunidad civil y la compensación para funcionarios estatales y locales ante posibles demandas derivadas de la aplicación de estas disposiciones, calificándolas como racistas y xenofóbicas.
Haciendo eco de las críticas de Adriana Piñón, directora legal de la Unión Americana de Libertades Civiles en Texas, Monreal argumenta que el estado ha derrochado miles de millones en políticas de vigilancia fronteriza infructuosas, recursos que podrían haberse invertido en educación, infraestructuras y atención médica.



