Un estudio reciente realizado en el Hospital Universitario de Copenhague arroja luz sobre las consecuencias en la salud cerebral de pacientes con COVID-19 grave que han sido hospitalizados.
Esta investigación, llevada a cabo en dos hospitales académicos, analizó casos entre marzo de 2020 y marzo de 2021.
Los resultados, publicados en ‘Jama Network’, revelan que los pacientes con COVID-19 grave experimentan problemas cognitivos, neurológicos y psiquiátricos, aunque no muestran diferencias notables en comparación con aquellos hospitalizados por enfermedades igualmente graves.
El estudio, con un seguimiento de 18 meses, evaluó la cognición general mediante el Screen for Cognitive Impairment in Psychiatry (SCIP) y la Montreal Cognitive Assessment (MoCA).
Se examinaron también la función ejecutiva, la ansiedad, los síntomas depresivos y los déficits neurológicos como resultados secundarios.
Participaron 345 individuos, entre ellos 120 pacientes con COVID-19 y 100 controles sanos.
Aunque los pacientes con COVID-19 mostraron un deterioro cognitivo y peores evaluaciones psiquiátricas y neurológicas, la salud cerebral no se vio más afectada que en los pacientes de control, excepto en la disfunción ejecutiva.
Estos resultados sugieren que, si bien hay afectaciones en la salud cerebral post-COVID-19, estas no difieren significativamente de las observadas en pacientes hospitalizados por otras enfermedades graves.
Esto plantea la posibilidad de que las asociaciones a largo plazo con la salud del cerebro estén más relacionadas con la gravedad general de la enfermedad y la hospitalización que con el propio COVID-19.



