En una decisión alarmante, el líder norcoreano, Kim Jong Un, ha ordenado a su ejército prepararse para un posible conflicto que podría estallar en cualquier momento.
Durante una extensa reunión del comité central del Partido de los Trabajadores de Corea, Kim lanzó amenazas de un ataque nuclear contra Corea del Sur y arremetió contra Estados Unidos en un discurso crítico.
En el mismo evento, se anunciaron planes para el lanzamiento de tres satélites espía en 2024, la construcción de drones y el desarrollo de capacidades de guerra electrónica. Kim Jong Un enfatizó la necesidad de acelerar los preparativos militares debido a los temerarios movimientos de los enemigos.
El líder norcoreano acusó a Estados Unidos de plantear diversas amenazas militares y ordenó a su ejército vigilar de cerca la seguridad en la península, respondiendo siempre con una actitud abrumadora.
La cooperación en defensa entre Corea del Sur, Japón y Estados Unidos se ha intensificado, enfrentándose a las amenazas nucleares y de misiles de Pyongyang.
Sin embargo, Kim considera provocadoras las acciones de Estados Unidos, como el envío de bombarderos B-52 a la península coreana.
Descartando la reconciliación con Corea del Sur, Kim Jong Un ordenó la reorganización de los departamentos fronterizos para cambiar radicalmente el rumbo en medio de una persistente situación de crisis.



