En su mensaje de Año Nuevo, el presidente ruso, Vladimir Putin, enfatizó la determinación de Rusia al afirmar que no retrocederán jamás, elogiando el papel del ejército sin abordar directamente la cuestión ucraniana.
El líder ruso, en contraste con discursos anteriores, definió 2024 como el «año de la familia», alejándose de la retórica beligerante.
Aunque Putin no mencionó explícitamente el conflicto en Ucrania, rindió homenaje a los soldados como «héroes» y expresó orgullo por su valentía.
En su discurso, Putin subrayó la unidad nacional al declarar: «No retrocederemos nunca, ninguna fuerza puede dividirnos», destacando la resiliencia del país.
A medida que se prepara para la campaña de reelección en 2024, se espera que el conflicto ucraniano sea opacado por prioridades internas, como la economía.
Putin cerró su mensaje comprometiéndose a una Rusia «aún más fuerte» en 2023, resaltando la importancia de esta fase histórica y la defensa de los valores nacionales.



