Este lunes, las autoridades japonesas confirmaron la trágica pérdida de cuatro vidas como consecuencia del poderoso terremoto de magnitud 7.6 que estremeció al país. La información, proveniente de la prefectura de Ishikawa en el centro de Japón, fue difundida por la agencia Kyodo.
El sismo, que se registró a las 07H10 GMT, dejó a su paso devastación y tsunamis de más de un metro de altura, desencadenando la evacuación ordenada por las autoridades para proteger a la población. Más allá de las cifras, la tragedia resalta la fragilidad de las comunidades ante eventos sísmicos, poniendo de manifiesto la importancia de la preparación ante desastres naturales en una nación acostumbrada a lidiar con la furia de la tierra y el mar.



