La reforma laboral, propuesta por el presidente Javier Milei a través de un decreto de necesidad y urgencia (DNU), ha sido temporalmente suspendida por un tribunal de apelaciones en Argentina.
La medida es resultado de un amparo presentado por la Confederación General del Trabajo (CGT), principal central sindical del país, paraliza los efectos del DNU, vigente desde el 29 de diciembre y que buscaba modificar más de 300 normas laborales.
Tres jueces de la Cámara de Apelaciones del Trabajo anularon específicamente el capítulo IV del DNU de Milei, que incluía disposiciones como la extensión del período de prueba de los trabajadores, la reducción en el cálculo de las indemnizaciones, así como restricciones a licencias por maternidad y paternidad, y limitaciones al derecho de huelga.
En su fallo, el juez Alejandro Sudera cuestionó la «necesidad» y «urgencia» del decreto, argumentando la falta de razones objetivas para justificar tantas medidas, sin la intervención del Poder Legislativo; además, destacó que varias de las normas a modificar tienen naturaleza represiva o sancionatoria, algunas de ellas, incluso, pueden ser consideradas de atención por el derecho penal laboral.
Esta suspensión, aunque provisional, se mantendrá hasta que se discuta la validez del DNU en el Congreso. La reforma laboral de Milei se presenta en un contexto de crisis económica en Argentina, abordando no solo aspectos laborales sino también abriendo la posibilidad a la privatización de empresas públicas y derogando leyes de protección a los consumidores.



