La trágica colisión en el aeropuerto de Haneda en Tokio revela que el avión de guardacostas, involucrado en el accidente mortal, despegó sin autorización, según las autoridades japonesas. La pérdida de cinco vidas de guardacostas marca un suceso lamentable.
Las transcripciones del control de tráfico aéreo subrayan que el Airbus A350 de Japan Airlines (JAL) tenía el permiso para aterrizar, mientras que el Bombardier Dash-8 de los guardacostas no recibió la autorización necesaria para despegar, resaltando una violación crítica de los procedimientos.
Las autoridades detallan que el vuelo de JAL estaba autorizado para aterrizar en la pista 34R de Haneda, mientras que al avión de los guardacostas se le indicó «rodar hasta el punto de espera C5», un área donde las aeronaves esperan el visto bueno para ingresar a la pista activa y despegar.

La colisión ocurrió después de que el avión de guardacostas confirmara su instrucción de rodar hasta el punto de espera, marcando este como su último mensaje antes del trágico suceso.



