En diciembre, la economía estadounidense exhibió solidez al agregar 216,000 empleos, manteniendo la tasa de desempleo en un 3.7% robusto. Estos resultados, superando las expectativas de los expertos, reflejan la resistencia del mercado laboral ante las medidas de la Reserva Federal para frenar la inflación.
Las previsiones de 170,000 nuevos empleos fueron superadas según el informe del Departamento de Trabajo; sin embargo, los mercados reaccionaron negativamente, temiendo que la Reserva Federal mantenga tasas elevadas. Esta incertidumbre financiera se suma a un año en el que se crearon 2.7 millones de empleos, a un promedio mensual de 225,000, en comparación con los 4.8 millones en 2022.
Sectores clave, como la administración pública, la atención médica y el ocio, impulsaron el crecimiento del empleo. A pesar de la aparente salud económica, las encuestas revelan la insatisfacción ciudadana, destacando la desconexión entre los indicadores oficiales y la percepción pública, un elemento crucial en las elecciones de 2024.



