La problemática de extorsiones por parte de La Familia Michoacana impacta directamente en los precios del pollo en Zinacantepec; ahí, los comerciantes experimentan incrementos del 100% o más en comparación con Toluca. Este grupo criminal impone cuotas del 30% sobre las ganancias y controla la compra y venta de pollo en la zona desde hace siete años.
Los afectados, amedrentados y temiendo represalias, evitan exponer públicamente su situación, alegando la ineficacia de las autoridades. La dinámica impuesta por La Familia Michoacana genera variaciones en los precios, dificultando a los comerciantes cubrir sus gastos básicos y afectando sus ganancias.
A pesar de anuncios de operativos de seguridad para abordar la imposición de precios, la Secretaría de Seguridad estatal aún no ha iniciado dichas acciones; la desconfianza en las autoridades lleva a que muchos comerciantes no denuncien, manteniendo la situación de control por parte del grupo delictivo desde hace varios años.



