La historia de Oscar Pistorius da un nuevo giro con su reciente liberación condicional, diez años después de la fatídica noche en que disparó a su novia, Reeva Steenkamp. El atleta sudafricano, que siempre ha sostenido que el disparo fue accidental, ha salido de prisión y regresó a su hogar tras obtener la libertad condicional el pasado noviembre.
El 14 de febrero de 2013, la vida de Pistorius cambió para siempre cuando disparó cuatro veces a través de una puerta cerrada, alegando haber confundido a Steenkamp con un intruso. A pesar de sus afirmaciones, la versión de los hechos nunca convenció a la justicia ni a los familiares de la joven modelo.
Jane Done 3, una de las víctimas que mantuvo el anonimato, declaró que Gloria Trevi fue cómplice de los abusos cometidos por Andrade en lo que describió como una ‘secta sexual’. Done sostiene que en 1995, Trevi la condujo a la habitación de Andrade para que este abusara de ella. En respuesta, Trevi demandó a Andrade, pero ahora este planea declararse culpable y acusar a la cantante como su única cómplice. ¿La razón? Según el periodista Gustavo Infante, esta táctica está vinculada a una demanda previa de Pati Chapoy contra Trevi.
La madre de la víctima expresó sus dudas sobre el arrepentimiento de Pistorius y destacó que «la rehabilitación requiere que una persona se comprometa honestamente con toda la verdad de su delito y las consecuencias del mismo». Aunque reconoce que la libertad condicional es parte del sistema legal sudafricano, subraya que nunca habrá justicia para su hija, que no regresará. El atleta ahora cumplirá «el resto de su condena en el sistema correccional comunitario», bajo supervisión de las condiciones de libertad condicional.



