Familiares de los 43 estudiantes desaparecidos en 2014 decidieron retirarse de las conversaciones con el subsecretario de Derechos Humanos de la Secretaría de Gobernación, Arturo Medina.
Madres y padres de los normalistas explicaron que esta decisión se vincula, en parte, a las declaraciones matutinas del presidente López Obrador, quien expresó su desconfianza hacia el Grupo Interdisciplinario de Expertos Independientes (GIEI) y cuestionó la negativa de los padres de visitar los archivos militares a pesar de la reciente orden de apertura.
Mario González, padre de uno de los desaparecidos, criticó la falta de transparencia del Ejército mexicano y la falta de cumplimiento de un decreto prometido desde 2018, lo que llevó a la decisión de retirarse de la mesa de negociación.
El encuentro de hoy se derivó de un acuerdo previo el 3 de enero, en el que se discutirían las peticiones de los padres para que el gobierno federal solicitara a la Secretaría de la Defensa Nacional poner a disposición de la Comisión para la Verdad los archivos relacionados con el caso.
Los familiares rechazaron la posibilidad de buscar directamente en instalaciones militares, argumentando la falta de lealtad y opacidad por parte de la institución castrense en el proceso de esclarecimiento.



