Estados Unidos y Reino Unido realizan ataques contra los hutíes. Hay cinco muertos
En una operación militar conjunta, Estados Unidos y Reino Unido lanzaron ataques aéreos en Yemen, apuntando a los rebeldes hutíes.
La respuesta de Yahya Saree, portavoz militar de los hutíes, informó sobre cinco fallecidos y seis heridos debido a los 73 bombardeos que abarcaron áreas como Saná y Hodeida.
Los motivos detrás de la intervención se vinculan con la amenaza hutí al transporte marítimo en el mar Rojo, presentada como un acto de «solidaridad» con los palestinos en Gaza, según Hamás.
En una declaración conjunta, Estados Unidos, Reino Unido y sus aliados, incluyendo a Australia, Baréin, Canadá, Dinamarca, Alemania, Países Bajos, Nueva Zelanda, Corea del Sur y Reino Unido, justificaron los ataques como una medida para «desescalar tensiones» y «restaurar la estabilidad en el mar Rojo».
Las reacciones internacionales varían, con Irán y Rusia condenando la acción como una «violación» del derecho internacional, mientras que la OTAN la respalda como una acción «defensiva».
El presidente estadounidense, Joe Biden, defiende la operación como una respuesta «defensiva» a los previos ataques hutíes en el mar Rojo.
La escalada de tensiones preocupa a la comunidad internacional, con China instando a la «moderación» y manifestando su inquietud ante el impacto en el comercio global.
La incertidumbre persiste en la región, con Yemen advirtiendo a Estados Unidos y Reino Unido sobre las «graves consecuencias» de su agresión.



