En respuesta a la escalada de violencia atribuida al crimen organizado, el presidente de Ecuador, Daniel Noboa, ha declarado un conflicto armado interno. Según el balance gubernamental, en los primeros seis días de esta declaración, se realizaron 1,534 detenciones, de las cuales 158 están relacionadas con presunto terrorismo. Estos datos se enmarcan en operativos policiales y militares que responden a acciones violentas del crimen organizado.
En este lapso, las autoridades informan sobre la eliminación de cinco presuntos miembros de bandas ahora consideradas terroristas. Además, se reporta la pérdida de dos policías y la liberación de once personas secuestradas por estas organizaciones. También se registraron trece atentados a infraestructuras públicas y privadas, así como once a establecimientos policiales.
La declaración del «conflicto armado interno» surge después de una serie de eventos violentos, como secuestros, asesinatos, explosiones y motines en cárceles. Estos sucesos llevaron a la captura de 13 delincuentes y a motines en al menos siete prisiones.
Este conflicto se inscribe en el ‘Plan Fénix’ del presidente para recuperar el control de cárceles, fuertemente influenciadas por bandas criminales. La violencia también se ha extendido a las calles, colocando a Ecuador entre los países más violentos del mundo, con 45 homicidios intencionales por cada 100 mil habitantes en 2023.



