Tras el violento asesinato de Samantha Fonseca en Xochimilco, varios colectivos trans se movilizaron en la Ciudad de México para protestar por la dignidad de las mujeres trans y honrar la memoria de la activista. La manifestación, que tuvo lugar en el cruce de Insurgentes y Reforma, repudió los comentarios transfóbicos del presidente Andrés Manuel López Obrador hacia la diputada trans Salma Luévano y demandó igualdad de derechos para todas las personas trans.
Bajo consignas como «ni una más, ni una asesinada más», «justicia» y «derechos iguales para todas las transexuales», los participantes instaron a detener los crímenes de odio contra las personas trans, especialmente después de seis muertes violentas registradas en el 2024. Aunque un colectivo afirmó que la convocatoria estaba planeada antes del asesinato de Fonseca, la protesta también sirvió para destacar y condenar la persistente violencia contra la comunidad trans.
En el lugar de la manifestación, se colocó un altar con velas y la imagen de Samantha Gómez, mientras se leía un pliego petitorio con demandas de justicia y derechos. La marcha tenía como objetivo llegar a las oficinas centrales de la Secretaría de Gobernación para expresar sus preocupaciones y demandas.



