El informe de Destatis revela que la economía alemana se contrajo un 0,3% en 2023, señalando una desaceleración significativa frente al crecimiento previo.
La presidenta de Destatis, Ruth Brandt, dijo al canal informativo Deutsche Welle, que el estancamiento se atribuye a la crisis industrial, altos precios de la energía y disminución de la demanda.
Sectores clave, como la industria química y metalúrgica, se vieron afectados, mientras la construcción experimentó caídas en inversiones debido a la escasez de mano de obra y condiciones de financiación desfavorables.
Aunque los servicios mostraron cierta expansión, el consumo privado cayó un 0,8%, principalmente por el impacto de los precios. La inflación en 2023 alcanzó el 5,9%, siendo la segunda más alta desde la reunificación alemana.
Además, el Estado redujo el gasto en un 1,7%, marcando un cambio importante tras dos décadas de aumentos, debido a la finalización de medidas de apoyo pandémico.



