En el último siglo, los mapas del mundo, basados en la clasificación climática de Wladimir Köppen, han perdido su relevancia ante cambios climáticos globales.
Expertos de la Universidad Rey Abdullah de Ciencia y Tecnología lideraron una investigación multinacional, cuyos resultados, publicados en Scientific Data, revelan transformaciones significativas en la clasificación climática. Utilizando una versión actualizada de los mapas de Köppen-Geiger a 1 km, el estudio ofrece una visión detallada de las condiciones climáticas históricas y futuras en todo el mundo.
A través de una aplicación web, es posible examinar cómo el cambio climático modifica las zonas climáticas en diferentes escenarios de emisiones. Países como Australia ya experimentan la expansión de áreas desérticas cálidas y la reducción de zonas templadas; la investigación muestra que, bajo cumplimiento de objetivos climáticos, algunas naciones podrían enfrentar transformaciones más drásticas, mientras que la urgencia en abordar el cambio climático podría marcar la diferencia.
La clasificación de Köppen-Geiger, concebida por el botánico ruso Wladimir Köppen a principios del siglo XX, ha sido esencial para entender la relación entre el clima y la vegetación. Sin embargo, el calentamiento global de 1,2°C hasta ahora complica la determinación precisa de nuevas clasificaciones, ya que el cambio climático afecta regiones de manera heterogénea. El estudio analiza extensas bases de datos para proyectar cambios climáticos a escala fina, revelando sorprendentes modificaciones en zonas climáticas, especialmente en climas fríos y polares.
Países como Hungría ya han experimentado modificaciones significativas, con un 81% de su superficie trasladándose a zonas climáticas más templadas. Europa central, Medio Oriente y Corea del Sur también se destacan como puntos críticos. Proyecciones futuras indican que estas regiones experimentarán cambios drásticos hasta 2100. Canadá y Rusia han visto moverse una cuarta parte de su territorio a otra zona climática, y se prevé que un 39-40% siga el mismo camino antes del fin de siglo.



