El frente frío número 27 no solo trajo consigo bajas temperaturas, sino también un respiro para la calidad del aire en la zona metropolitana de Monterrey, afectada por una alerta ambiental desde el viernes pasado y que ahora experimentó una mejora significativa.
La jornada contrastó con días anteriores, mostrando 13 estaciones del Sistema de Monitoreo Ambiental (SIMA) en verde, indicando una calidad del aire aceptable; las estaciones de Monterrey centro y la suroeste estuvieron en reparación, marcadas en gris.
Las estaciones en verde reflejaron bajos niveles de partículas PM10 y ozono, situándose principalmente entre 21 y 65 microgramos por metro cúbico. Las bajas temperaturas, acompañadas de llovizna y aguanieve durante la madrugada y la mañana, contribuyeron a la mejora atmosférica.
Aunque las autoridades de Medio Ambiente mantienen la alerta ambiental, advierten sobre la posibilidad de un retorno a la mala calidad del aire tras las bajas temperaturas, debido a las concentraciones de partículas suspendidas por el efecto de la inversión térmica.
Comparado con días previos de condiciones extremadamente malas, las recomendaciones para limitar las actividades al aire libre persisten, ya que las bajas temperaturas también pueden plantear riesgos para la salud; a pesar de ello, se ha notado una disminución en malestares respiratorios y problemas en los ojos.
Incluso en la exposición al exterior, los característicos cerros y montañas de Monterrey, así como los edificios, se volvieron visibles, marcando un cambio notable respecto a la invasión de esmog en días anteriores.



