El Puente de Vigas en Tlalnepantla se convirtió en el epicentro de la frustración ciudadana al exigir desesperadamente el suministro de agua. Vecinos de la colonia del mismo nombre han cerrado tanto el Puente de Vigas como la vía Gustavo Baz, generando un colapso vehicular hasta la vía Aquiles Serdán en la Ciudad de México. La reducción del suministro del Cutzamala desde el 12 de enero, junto con el mal funcionamiento de una bomba de suministro, desencadenó esta acción de protesta.
Las autoridades de Tlalnepantla, enfrentando la creciente ira de la comunidad, aseguran que la situación se resolverá el jueves tras reparar la bomba defectuosa. Mientras tanto, el Organismo de Agua Potable de Tlalnepantla (OPDM) envía pipas para paliar la escasez en las áreas afectadas. Sin embargo, los equipos de bombeo se ven sometidos a un estrés significativo debido a la alta demanda.
En un intento por calmar la situación, funcionarios del gobierno de Tlalnepantla están dialogando con los residentes afectados para poner fin a los bloqueos y restablecer la normalidad en las vialidades. Se sugieren rutas alternas, como Periférico Norte o el acceso a Tlalnepantla desde Naucalpan, así como el ingreso desde la Ciudad de México a través de Ceylán y Vallejo.



