En medio de su destacado desempeño en el Australian Open, Novak Djokovic no solo se llevó la victoria frente a Alexei Popyrin, sino que también se enfrentó a un desafiante aficionado. A pesar de su postura antivacunas, Djokovic fue objeto de hostigamiento por parte de un espectador ebrio, llevándolo a un intenso intercambio de palabras directamente desde la cancha.
El tenista, visiblemente irritado, desafió al aficionado, invitándolo a expresar sus críticas en persona. Durante la conferencia de prensa posterior al partido, Djokovic compartió que toleró los comentarios durante gran parte del juego, pero llegó a un punto donde decidió ponerle fin.
«No quisieras saber lo que decía. Las he tolerado durante casi todo el partido, pero llegó un momento donde dije basta», expresó Djokovic, revelando que el individuo se disculpó desde la distancia al finalizar el altercado.
Este incidente resalta la presión adicional que Djokovic enfrenta debido a sus opiniones antivacunas y subraya la complejidad de manejar la crítica constante, incluso en los momentos cruciales del juego.



